Con la llegada del medio aguinaldo de junio, muchos trabajadores en relación de dependencia vuelven a hacerse la misma pregunta: ¿conviene utilizar ese dinero para invertir o para cancelar deudas?
Aunque la decisión suele plantearse como una elección entre una opción y otra, especialistas del mercado financiero aseguran que existe una estrategia capaz de combinar ambos objetivos de manera simple y con costos relativamente bajos.
La propuesta consiste en invertir el capital del aguinaldo en instrumentos financieros estables y de bajo riesgo y, al mismo tiempo, tomar una caución bursátil para obtener liquidez inmediata y destinarla al pago de obligaciones pendientes.
La caución es una herramienta de financiamiento de corto plazo que permite acceder rápidamente a fondos dejando como garantía títulos o bonos que forman parte de la cartera de inversiones. Los plazos son flexibles y pueden extenderse desde un día hasta 120 días.
Por qué gana protagonismo la caución
Uno de los principales atractivos de esta alternativa es el costo financiero que presenta en el contexto actual. Según especialistas, la tasa de caución no supera el 20% nominal anual.
"Permite apalancarse y financiarse en el mercado a un costo muy bajo para cancelar la deuda urgente de manera inmediata, mientras que el capital del aguinaldo se destina a colocaciones financieras que rinden por encima de ese porcentaje, logrando un diferencial de tasa positivo a favor del usuario", explicó Maximiliano Donzelli, líder de Estrategias de Inversión en IOL.
En la misma línea se expresó el asesor financiero Fernando Villar, quien destacó la ventaja de esta herramienta frente a otras alternativas de crédito.
"Es muchísimo mejor tomar caución que sacar un crédito a través de cualquier banco o cualquier fintech. Hay tasas mucho, mucho más bajas", afirmó.
En qué invertir el aguinaldo
Para quienes opten por esta estrategia, los especialistas recomiendan destinar el dinero inicial a inversiones conservadoras que permitan preservar el capital y generar rendimientos estables.
Desde Adcap Grupo Financiero consideran que el actual escenario de mayor estabilidad macroeconómica y las expectativas de un tipo de cambio relativamente contenido favorecen posiciones defensivas apoyadas en bonos y Obligaciones Negociables de corta duración, entre ellas BPOD7 y NDT25.
La meta de estas inversiones es obtener retornos cercanos al 5% anual, priorizando la liquidez y la preservación del patrimonio.
Por su parte, desde Cocos Capital sugieren complementar la cartera con fondos comunes de inversión dolarizados, bonos soberanos y deuda corporativa de compañías de primera línea, como MGCNO.
Entre las opciones más mencionadas aparece el Bonar 2027 (AO27), que también figura entre las recomendaciones de los estrategas de IOL. El instrumento es valorado especialmente por quienes buscan previsibilidad y un flujo constante de ingresos, gracias a sus pagos mensuales de renta.
Según los analistas, este tipo de cartera está pensada para inversores que priorizan la estabilidad por encima de la posibilidad de obtener ganancias extraordinarias. Además, ofrece una exposición más acotada frente a los riesgos políticos y cambiarios que podrían presentarse en los próximos años.